jueves, 2 de junio de 2011

PREPARACIÓN A LA SOLEMNIDAD DE LA ASCENCIÓN DEL SEÑOR AL CIELO


Será este próximo domingo 05 de Junio. Les propongo leer la parte final del libro Jesús de Nazaret II del Papa Benedicto XVI, el Oficio de lecturas de estos dias, para vivir de la mejor manera esta Soleminad, con la cual finalizan los dias de Nuestro Señor, presente fisicamente y visiblemente entre los hombres, iniciando así la espera de su Segunda venida. Tiempo de la Iglesia.

Les comparto los siguientes textos seleccionados.

¿Cómo no echarlo en falta?

"Siempre me ha parecido lógico y me ha llenado de alegría que la Santísima Humanidad de Jesucristo suba a la gloria del Padre, pero pienso también que esta tristeza, peculiar del día de la Ascensión, es una muestra del amor que sentimos por Jesús, Señor Nuestro. El, siendo perfecto Dios, se hizo hombre, perfecto hombre, carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre. Y se separa de nosotros, para ir al Cielo. ¿Cómo no echarlo en falta?"
Es Cristo que pasa, 117

La fiesta de la Ascensión del Señor nos sugiere también otra realidad; el Cristo que nos anima a esta tarea en el mundo, nos espera en el Cielo. En otras palabras: la vida en la tierra, que amamos, no es lo definitivo; pues no tenemos aquí ciudad permanente, sino que andamos en busca de la futura (Heb XIII, 14) ciudad inmutable.
Es Cristo que pasa, 126

"Pensemos ahora en aquellos días que siguieron a la Ascensión, en espera de la Pentecostés. Los discípulos, llenos de fe por el triunfo de Cristo resucitado y anhelantes ante la promesa del Espíritu Santo, quieren sentirse unidos, y los encontramos cum María matre Iesu, con María, la madre de Jesús. La oración de los discípulos acompaña a la oración de María: era la oración de una familia unida."
Es Cristo que pasa, 141

¡Cristo vive!
"¡Vive junto a Cristo!: debes ser, en el Evangelio, un personaje más, conviviendo con Pedro, con Juan, con Andrés..., porque Cristo también vive ahora: “Iesus Christus, heri et hodie, ipse et in sæcula! —¡Jesucristo vive!, hoy como ayer: es el mismo, por los siglos de los siglos."
Forja, 8

"Jesús se ha ido a los cielos, decíamos. Pero el cristiano puede, en la oración y en la Eucaristía, tratarle como le trataron los primeros doce, encenderse en su celo apostólico, para hacer con El un servicio de corredención, que es sembrar la paz y la alegría. Servir, pues: el apostolado no es otra cosa. Si contamos exclusivamente con nuestras propias fuerzas, no lograremos nada en el terreno sobrenatural; siendo instrumentos de Dios, conseguiremos todo: todo lo puedo en aquel que me conforta. Dios, por su infinita bondad, ha dispuesto utilizar estos instrumentos ineptos. Así que el apóstol no tiene otro fin que dejar obrar al Señor, mostrarse enteramente disponible, para que Dios realice —a través de sus criaturas, a través del alma elegida— su obra salvadora."
Es Cristo que pasa, 120

"Agiganta tu fe en la Sagrada Eucaristía. —¡Pásmate ante esa realidad inefable!: tenemos a Dios con nosotros, podemos recibirle cada día y, si queremos, hablamos íntimamente con El, como se habla con el amigo, como se habla con el hermano, como se habla con el padre, como se habla con el Amor."
Forja, 268

Oh Jesús..., fortalece nuestras almas, allana el camino y, sobre todo, embriáganos de Amor!: haznos así hogueras vivas, que enciendan la tierra con el divino fuego que Tú trajiste."
Forja, 32

Apostolado
"Leamos otra vez el texto conocido, que es siempre nuevo y actual: a mí se me ha dado toda potestad en el Cielo y en la tierra; id, pues, e instruid a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todas las cosas que yo os he mandado. Y estad ciertos que yo estaré continuamente con vosotros hasta la consumación de los siglos (Mt XXVIII, 18-20)."
Amar a la Iglesia, 29


"Aún resuena en el mundo aquel grito divino: "Fuego he venido a traer a la tierra, ¿y qué quiero sino que se encienda?" —Y ya ves: casi todo está apagado...
¿No te animas a propagar el incendio?"

Camino, 801


miércoles, 1 de junio de 2011

EN SINTONIA CON LAS AUDIENCIAS DEL SANTO PADRE...


¡cuánto se puede aprender!. Sus cualidades intelectuales relucen en cada una de las catequésis que pronuncia los miércoles. Seguirlas, no cabe duda que logrará alimentar, con sana doctrina, la vida cristiana. Desde el pasado 11 de mayo las catequésis están centradas en el tema de la Oración; invitaba en ese entonces con estas palabras:

"Queridos hermanos y hermanas, aprendamos a estar más tiempo delante de Dios, al Dios que se ha revelado en Jesucristo, aprendamos a reconocer en el silencio, en la intimidad de nosotros mismos, su voz que nos llama y nos reconduce a la profundidad de nuestra existencia, a la fuente de la vida, al manantial de la salvación, para hacernos ir más allá de los límites de nuestra vida y abrirnos a la medida de Dios, a la relación con Él que es Infinito Amor."

El día de hoy, con un clima agradable, el Santo Padre se hizo aparecer entre la multitud que lo esperaba. Presentó a Moisés, figura apasionante en el Antiguo Testamento como un hombre de oración y ya casi al final, hizo una interpretación manifestando como los Santos Padres vieron en Moisés la prefiguración del enaltecimiento de Jesucristo en la cruz. Les coloco este particular y luego les dejo para que puedan leer toda la catequésis, que con mucha facilidad lo pueden encontrar utilizando estos medios de comunicación.

"los Padres de la Iglesia han visto una prefiguración de Cristo, que en la alta cima de la cruz realmente esta delante de Dios, no sólo como amigo sino como Hijo. Y no sólo se ofrece - “bórrame”-, sino que con su corazón traspasado se hace “borrar”, se convierte, como dice el mismo san Pablo, en pecado, lleva consigo nuestros pecados para salvarnos a nosotros: su intercesión no es sólo solidaridad, sino que se identifica con nosotros: nos lleva a todos en su cuerpo. Y así toda la existencia de hombre y de Hijo es el grito al corazón de Dios, es perdón, pero un perdón que transforma y renueva.

Creo que debemos meditar esta realidad. Cristo está delante del rostro de Dios y reza por mí. Su oración en la Cruz es contemporánea a todos los hombres, contemporánea a mí: Él reza por mí, ha sufrido y sufre por mí, se ha identificado conmigo tomando nuestro cuerpo y el alma humana. Y nos invita a entrar en su identidad, haciéndonos un cuerpo, un espíritu con Él, porque desde la alta cima de la Cruz, Él no ha traído nuevas leyes, tablas de piedra, sino que se ha traído a sí mismo, su cuerpo y su sangre, como nueva alianza. Así nos hace consanguíneos a Él, un cuerpo con Él, identificado con Él. Nos invita a entrar en esta identificación, a estar unidos a Él en nuestro deseo de ser un cuerpo, un espíritu con Él. Oremos al Señor para que esta identificación nos transforme, nos renueve, porque el perdón es renovación y transformación."





martes, 31 de mayo de 2011

UNA DEDICATORIA ESPECIAL


Me refiero a la que encontré en un libro que circulaba, desde hace algún tiempo, en una de las librerias en Roma. "Exposición de la Fe" de San Juan Damasceno. Está editado por Ciudad Nueva, Madrid, desde el 2003. Ha sido emocionante encontrarme con esta obra, especialmente porque el autor es nuestro amigo Dr. Juan Pablo Torrebiarte. Anima mucho saber que detrás de este fruto logrado por el autor de la traducción en castellano manifiesta las horas de dedicación y esfuerzos. Por tanto, creo que vale la pena superar dificultades o cansancio para seguir adelante. Les transcribo la dedicatoria que el autor dejó escrito en las primeras páginas de la obra:

Juan Damasceno
EXPOSICIÓN DE LA FE
Introducción, traducción y notas de
Juan Pablo Torrebiarte Aguilar

"En memoria de Mons. Eduardo Fuentes Duarte,
obispo de Sololá-Chimaltenango (Guatemala),
fiel pastor, maestro y amigo."

A San Juan Damasceno se le conoce como el último teólogo de la antigua Iglesia griega. Con él se cierra, en oriente, la época patristica. En esta obra, El Damasceno sintetiza aún mas el tema de Cristo perfecto Dios y perfecto hombre, cuestión debatida arduamente durante los siglos anteriores y que ya a este punto (s. VIII), muchas cosas se podian explicar, apoyandose en argumentos muy trabajados. He iniciado a darle una lectura de modo general y es muy enriquecedor. Haganse con una copia y que lo disfruten. Agradezco al P. Juan Pablo Torrebiarte por este maravilloso aporte. Le saludo en donde quiera que se encuentre. Intentaremos seguir sus pasos, aunque no pretendamos llegar a tanto.

sábado, 21 de mayo de 2011

LOS MISTERIOS DE DIOS


Avanzado este tiempo de Pascua, el Evangelio de este domingo, nos presenta un texto nada facil de comprender: Jn, 1-12. "Felipe le dice: -Señor, muéstranos al Padre y nos basta- Jesús le replica: (...) quien me ha visto a mí ha visto al Padre(...), no crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mi?. Intentar explicar esta realidad ha dado origen a multiples errores, a tal punto de negar la divinidad de Jesus o al contrario, negar su humanidad. Tenemos una riqueza maravillosa en la Iglesia en los textos patristicos que nos iluminan particularmente sobre el contenido de la Sagrada Escritura. Contamos con comentarios al Evangelio de San Juan, por recordar a algunos, de San Agustín, San Juan Crisostomo, Origenes, San Ambrosio. He encontrado particularmente la homilia n. 74 sobre el evangelio de San Juan, del Crisostomo y con gusto les coloco un breve parrafo sobre el Ev. de este domingo:

"Aunque todos los hombres conocen la creación y la ven, no todos conocen a Dios. Por otro lado, veamos qué es lo que Felipe estaba buscando contemplar. ¿Seguro que no era la sabiduría del Padre? ¿Seguro que no su bondad? De ninguna manera, sino, en realidad, cualquier cosa que sea lo que Dios es: su propia esencia. Por tanto, Cristo replicó a esta petición: El que me ve. El que ve la creación no ve también la esencia de Dios. Pero si alguien me ve, también ve a mi Padre, declaró. Si él fuera de otra esencia, no habria dicho esto. Para usar un ejemplo algo crudo: nadie que ignore lo que es el oro puede ver lo que es mirando plata, pues la naturaleza de una cosa no aparece en la otra. Por ello Cristo hizo bien al reprender a Felipe diciendo: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros? Habéis disfrutado el beneficio de tan excelente instrucción, habéis visto milagros obrados con autoridad y todas las marcas propias de la Divinidad, y cosas que sólo el Padre podría hacer: pecados perdonados, pensamientos secretos revelados, la muerte dándose a la fuga, una criatura en realidad hecha de tierra, y ¿no me has conocido?"

miércoles, 18 de mayo de 2011

18 DE MAYO: CUMPLEAÑOS DEL NUEVO BEATO. LO CELEBRARÁ EN EL CIELO

Hoy celebraría aquí en la tierra el cumpleaños Juan Pablo II. Estamos convencidos que tiene el privilegio de celebrarlo en el cielo. Desde aquí no unimos a esa gran fiesta sabiendo que nuestra unión será para nuestro bien y para la Gloria de Dios. Me conmueve saber como este día ha hecho que nuestros jóvencitos en el Seminario Menor en Sololá han dedicado tiempo para rezan ante Jesús Sacramentado. Y luego el presbiterio en pleno, entorno al Obispo, se han reunido en la recordada Catedral de Sololá para ofrecer la Santa Misa en agradecimiento por la Beatificación de Juan Pablo II. Nos unimos espiritualmente en todas estas actividades.

"Hace seis años nos encontrábamos en esta Plaza para celebrar los funerales del Papa Juan Pablo II. El dolor por su pérdida era profundo, pero más grande todavía era el sentido de una inmensa gracia que envolvía a Roma y al mundo entero, gracia que era fruto de toda la vida de mi amado Predecesor y, especialmente, de su testimonio en el sufrimiento. Ya en aquel día percibíamos el perfume de su santidad, y el Pueblo de Dios manifestó de muchas maneras su veneración hacia él. Por eso, he querido que, respetando debidamente la normativa de la Iglesia, la causa de su beatificación procediera con razonable rapidez. Y he aquí que el día esperado ha llegado; ha llegado pronto, porque así lo ha querido el Señor: Juan Pablo II es beato." (Homilia de Beatificación, Benedicto XVI)



"qué diferente es la fiesta en el Cielo entre los ángeles y santos. Y, sin embargo, hay un solo Dios, y un Cristo Señor que, como un puente une la tierra y el cielo, y nosotros nos sentimos en este momento más cerca que nunca, como participando de la Liturgia celestial." (Homilia de Beatificacion, Benedicto XVI)

domingo, 15 de mayo de 2011

BEATO JUAN PABLO II, PASTOR MODELO DE NUESTRO TIEMPO

Hoy, domingo del Buen Pastor, un saludo particular a todos los amigos sacerdotes, quienes por el ministerio sacerdotal ejercen el servicio de Pastor según el corazón de Cristo. Creo que el modelo particular de Pastor que Dios nos ha concedido en nuestro tiempo ha sido el Beato Juan Pablo II. Cuantas cosas maravillosas nos dejó claro en su enciclica "Pastoris dabo vobis". Para mi ha sido la enciclica que ha permitido hacerme ver las caracteristicas particulares del buen pastor en nuestro tiempo.
En la homilia de beatificación, nuestro Santo Padre aludia al servicio pastoral, con testimonios abundantes como tenemos ahora, de quien ejerció durante venticinco años, un servicio pastoral en la Iglesia: el Beato Juan Pablo II.

"Por mi parte, doy las gracias al eterno Pastor, que me ha permitido estar al servicio de esta grandísima causa a lo largo de todos los años de mi pontificado». ¿Y cuál es esta «causa»? Es la misma que Juan Pablo II anunció en su primera Misa solemne en la Plaza de San Pedro, con las memorables palabras: «¡No temáis! !Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo!». Aquello que el Papa recién elegido pedía a todos, él mismo lo llevó a cabo en primera persona: abrió a Cristo la sociedad, la cultura, los sistemas políticos y económicos, invirtiendo con la fuerza de un gigante, fuerza que le venía de Dios, una tendencia que podía parecer irreversible. Con su testimonio de fe, de amor y de valor apostólico, acompañado de una gran humanidad, este hijo ejemplar de la Nación polaca ayudó a los cristianos de todo el mundo a no tener miedo de llamarse cristianos, de pertenecer a la Iglesia, de hablar del Evangelio. En una palabra: ayudó a no tener miedo de la verdad, porque la verdad es garantía de libertad. Más en síntesis todavía: nos devolvió la fuerza de creer en Cristo, porque Cristo es Redemptor hominis, Redentor del hombre: el tema de su primera Encíclica e hilo conductor de todas las demás." (Homilia de Beatificació, plaza de San Pedro, 1 de Mayo 2011).

El Buen Pastor nos enseña a no tener miedo a dar la vida por las ovejas, aunque los sistemas políticos y sociales parezcan fuertes. Ejemplo maravilloso lo tenemos en la vida cercana del Beato Juan Pablo II.


viernes, 13 de mayo de 2011

13 DE MAYO

Cada 13 de mayo revivimos la aparición de la Virgen de Fátima llevada a cabo en el año 1917. Aquella aparición profetizó lo que vemos en la última fotografía de esta página, además de todo lo ocurrido el siglo pasado: dos desastrosas guerras. La aparición de la Virgen a los tres niños permitió que ahora dos de ellos sean santos.

Luego del atentado del Beato Juan Pablo II en un día como hoy en el año 1981, en la Plaza de San Pedro, el siguiente año realizó su primer viaje a Fátima como agradecimiento de no haber perdido la vida en aquel momento. Sus viajes en Fátima fueron en los años 1982, 1991 y 2000.


13-05-2000 – En su tercera visita, Juan Pablo II ofició la beatificación de los pastores.

En las inmediaciones de Cruz Alta, en la iglesia nueva del Santuario, está la estatua de Juan Pablo II que comemora al Pontífice peregino de Fátima.

12/13-05-1991 – El Santo Padre Juan Pablo II va por segunda vez a Fátima, como un peregrino en el 10º aniversario de su atentado. Presidió la Peregrinación Internacional del Aniversario de Fátima.

Acto de consagración a la Virgen de Fátima

Oración de Juan Pablo II en Fátima

Madre de los hombres y de los pueblos Tu conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas,

Tú sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que

sacuden al mundo, acoge nuestro grito dirigido en el Espíritu Santo directamente a tu Corazón

y abraza con el amor de Madre y de la Esclava del Señor a los que más esperan este abrazo ,

y al mismo tiempo, a aquellos cuya entrega Tú esperas de modo especial.

Toma bajo tu protección materna a toda la familia humana a la que, con todo afecto

a ti, Madre, confiamos. Que se acerque para todos los tiempo de la paz y de la libertad,

el tiempo de la verdad, de la justicia y de la esperanza

“He estado en peregrinación a Fátima, como la mayoría de vosotros, queridos peregrinos, con el rosario en la mano, el nombre de María en los labios y el canto de la misericordia de Dios en el corazón”.

Juan Pablo II, Fatima, Mayo de 1982

EL 13 de mayo, el Santo Padre había desayunado con el Profesor Lejeune, su esposa y otro invitado, y luego, dentro de la mayor tranquilidad, se dirigió a la Plaza de San Pedro. Cuando daba la vuelta por la plaza, cerca de la puerta de bronce, el turco Mehmet Ali Agja le disparó, hiriéndolo en el abdomen, en el codo derecho y en el índice de la mano izquierda.


"Nadie creía que esto hubiese podido ocurrir.Yo estaba detrás del Santo Padre, aturdido, no lograba comprender nada. El ruido en la plaza era ensordecedor. Todas las palomas alzaron el vuelo. Alguien había disparado, pero quién podría ser? Yo vi que el Santo Padre …. Pero no le veíamos señales de sangre ni de herida. Entonces, le pregunté, dónde? Y el me respondió: en el vientre. Tiene dolor, añadí y asintió, sí. El iba en el auto apoyado en mí; de ahí pasamos a una ambulancia. Su Santidad llevaba los ojos cerrados, se notaba que sufría mientras repetía algunas oraciones breves. Sobre todo, si no mal recuerdo:

“ ¡María, madre mía. María, madre mía!”

El Dr Buzzonetti y la hermana Camila iban con nosotros en la ambulancia que corría veloz y ningún tipo de policía nos acompañaba. La sirena comenzó a sonar un centenar de metros más tarde. El trayecto que normalmente se hace en media hora nosotros lo hicimos en ocho minutos en plena circulación de Roma. Tiempo después, el Santo Padre me dijo que había guardado consciencia hasta su llegada al hospital y que siempre estuvo convencido de que las heridas no serían mortales."

Testimonio de Monseñor Stanislas Dziwisz,