jueves, 29 de octubre de 2009

PALABRAS DEL PAPA EN LA AUDIENCIA DEL MIERCOLES 28 DE OCTUBRE


EXPERIENCIA ESPECIAL CADA MIERCOLES.

Estos miercoles todas las Audiencia Generales del Santo Padre se estan llevando a cabo en la Plaza de San Pedro. Son cientos de peregrinos que asisten. Casi se llena la Plaza, que es grandisima. Coincide justo en la misma hora en que nosotros estamos en el aula de la universidad para la leccion del dia. Se logra escuchar las ovaciones de todos los peregrinos quienes manifiestan su alegria por ver al Santo Padre. Nosotros,por ahora,nos conformamos solo con escucharlos. Aprovecho la hora intermedia que es a las diez con 15 minutos para vajar pronto y lograr por lo menos ver de lejos al Papa. Sobretodo elevar una que otra plegaria a Dios a traves de Su Santidad. Aunque sea solo con el pensamiento, al final de cada audiencia cuando se reza el Padrenuestro, intento unirme a El. En esta ocacion ha presentado la necesidad de realizar todo esfuerzo intelectual por penetrar cada vez mas en los Misterios de Dios. Citando la maravillosa carta enciclica del siervo de Dios Juan Pablo II: "Fides et Ratio".

Coloco textualmente el contenido de su mensaje, que se puede encontrar tambien en cualquier otro sitio.Es de contentido maravilloso, una verdadera catequesis. Es algo largo, lo coloco por si alguno de los lectores le puede facilitar su lectura.


Benedicto XVI: La teología debe estar iluminada por el amor a Dios

Queridos hermanos y hermanas,
hoy me detengo en una interesante página de la historia, relativa al florecimiento de la teología latina en el siglo XII, que tuvo lugar por una serie providencial de coincidencias. En los países de Europa occidental reinaba entonces una relativa paz, que aseguraba a la sociedad desarrollo económico y consolidación de las estructuras políticas, que favorecía una vivaz actividad cultural gracias también a los contactos con Oriente. Dentro de la Iglesia se advertían los beneficios de la vasta acción conocida como “reforma gregoriana”, que, promovida en el siglo anterior, había traído una mayor pureza evangélica a la vida de la comunidad eclesial, sobre todo en el clero, y había restituido a la Iglesia y al Papado una auténtica libertad de acción. Además se iba difundiendo una vasta renovación espiritual, apoyada por el exuberante desarrollo de la vida consagrada: nacían y se expandían nuevas órdenes religiosas, mientras que las ya existentes conocían una recuperación prometedora.
Volvió a florecer también la teología adquiriendo una mayor conciencia de su propia naturaleza: afinó el método, afrontó problemas nuevos, avanzó en la contemplación de los Misterios de Dios, produjo obras fundamentales, inspiró iniciativas importantes en la cultura, desde el arte a la literatura, y preparó las grandes obras del siglo posterior, el siglo de Tomás de Aquino y de Buenaventura de Bagnoregio. Dos fueron los ambientes en los que se desarrolló esta ferviente actividad teológica: los monasterios y las escuelas ciudadanas, las scholae, algunas de las cuales bien pronto darían vida a las Universidades, que constituyen uno de los típicos “inventos” del Medioevo cristiano. Precisamente a partir de estos dos ambientes, los monasterios y las scholae, se puede hablar de dos diferentes modelos de teología: la “teología monástica” y la “teología escolástica”. Los representantes de la teología monástica eran monjes, en general abades, dotados de sabiduría y de fervor evangélico, dedicados esencialmente a suscitar y alimentar el deseo amoroso de Dios. Los representantes de la teología escolástica eran hombres cultos, apasionados de la investigación; eran magistri deseosos de mostrar la razonabilidad y la fundamentación de los Misterios de Dios y del hombre, creídos con la fe, pero comprendidos también por la razón. La finalidad distinta explica la diferencia de su método y de su forma de hacer teología.
En los monasterios del siglo XII el método teológico estaba ligado principalmente a la explicación de la Sagrada Escritura, de la sacra pagina, para expresarnos como los autores de aquel período; se practicaba especialmente la teología bíblica. Los monjes, por tanto, eran oyentes y lectores devotos de las Sagradas Escrituras, y una de sus principales ocupaciones consistía en la lectio divina, es decir, en la lectura orante de la Biblia. Para ellos la simple lectura del Texto sagrado no bastaba para percibir su sentido profundo, su unidad interior y su mensaje trascendente. Era necesario por tanto practicar una “lectura espiritual”, conducida en docilidad al Espíritu Santo. En la escuela de los Padres, la Biblia era así interpretada alegóricamente, para descubrir en cada página, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, cuanto se dice de Cristo y de su obra de salvación.
El Sínodo de los obispos del año pasado sobre “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia” subrayó la importancia del acercamiento espiritual a las Sagradas Escrituras. Con este objetivo, es útil hacer un tesoro de la teología monástica, una exégesis bíblica ininterrumpida, como también de las obras compuestas por sus representantes, preciosos comentarios ascéticos a los libros de la Biblia. A la preparación literaria la teología monástica unía por tanto la espiritual. Era por tanto consciente de que una lectura puramente teórica y profana no es suficiente: para entrar en el corazón de la Sagrada Escritura, se la debe leer en el espíritu en el que fue escrita y creada. La preparación literaria era necesaria para conocer el significado exacto de las palabras y facilitar la comprensión del texto, afinando la sensibilidad gramatical y filológica. El investigador benedictino del siglo pasado Jean Leclercq tituló así el ensayo con el que presenta las características de la teología monástica: L’amour des lettres et le désir de Dieu (“El amor de las letras y el deseo de Dios”). En efecto, el el deseo de conocer y de amar a Dios, que nos sale al encuentro a través de su Palabra que hay que acoger, meditar y practicar, conduce a buscar la profundización de los textos bíblicos en todas sus dimensiones. Hay también otra actitud sobre la que insisten aquellos que practican la teología monástica, y es el de una actitud íntima de oración, que debe preceder, acompañar y completar el estudio de la Sagrada Escritura. Dado que, en último análisis, la teología monástica es escucha de la Palabra de Dios, no se puede no purificar el corazón para acogerla y, sobre todo, no se puede no encenderlo de fervor para encontrar al Señor. La teología se convierte por tanto en meditación, oración, canto de alabanza y empuja a una sincera conversión. No pocos representantes de la teología monástica han llegado, por esta vía, a las más altas metas de la experiencia mística, y constituyen una invitación también para nosotros a nutrir nuestra existencia de la Palabra de Dios, por ejemplo, mediante una escucha más atenta de las lecturas y del Evangelio especialmente en la Misa dominical. Es importante además reservar un cierto tiempo cada día a la meditación de la Biblia, para que la Palabra de Dios sea lámpara que ilumina nuestro camino cotidiano en la tierra.
La teología escolástica, en cambio – como decía – se practicaba en las scholae, surgidas junto a las grandes catedrales de la época, para la preparación del clero, o en torno a un maestro de teología y a sus discípulos, para formar profesionales de la cultura, en una época en la que el saber era cada vez más apreciado. En el método de los escolásticos era central la quaestio, es decir, el problema que se pone al lector al afrontar las palabras de la Escritura y de la Tradición. Ante el problema que estos textos autorizados plantean, surgen cuestiones y nace el debate entre el maestro y los estudiantes. En este debate aparecen por una parte los argumentos de la autoridad, y por otra parte, los de la razón y el debate se desarrolla en el sentido de encontrar, al final, una síntesis entre autoridad y razón para llegar a una comprensión más profunda de la Palabra de Dios. Al respecto, san Buenaventura dice que la teología es per additionem (cfr Commentaria in quatuor libros sententiarum, I, proem., q. 1, concl.), es decir, que la teología añade la dimensión de la razón a la Palabra de Dios y así crea una fe más profunda, más personal y por tanto también más concreta en la vida del hombre. En este sentido, se encontraban diversas soluciones y se formaban conclusiones que comenzaban a construir un sistema de teología. La organización de las quaestiones llevaba a la compilación de síntesis cada vez más extensas, es decir se componían las diversas quaestiones con las respuestas resultantes, creando así una síntesis, las llamadas summae, que eran en realidad amplios tratados teológico-dogmáticos nacidos de la confrontación de la razón humana con la Palabra de Dios. La teología escolástica buscaba presentar la unidad y la armonía de la Revelación cristiana con un método, llamado precisamente “escolástico”, de la escuela, que concede confianza a la razón humana: la gramática y la filología están al servicio del saber teológico, pero lo está aún más la lógica, es decir, esta disciplina que estudia el “funcionamiento” del razonamiento humano, de modo que aparezca claramente la verdad de una proposición. Aún hoy, leyendo las summae escolásticas uno se queda sorprendido por el orden, la claridad, la concatenación lógica de los argumentos y por la profundidad de algunas intuiciones. Con lenguaje técnico, se atribuye a cada palabra un significado preciso y, entre el creer y el comprender, se establecía un movimiento recíproco de clarificación.
Queridos hermanos y hermanas, haciendo eco de la invitación de la Primera Carta de Pedro, la teología escolástica nos anima a estar siempre dispuestos a responder a quien pida razones de la esperanza que está en nosotros (cfr 3,15). Sentir las preguntas como nuestras y ser así capaces también de dar una respuesta. Nos recuerda que entre fe y razón existe una amistad natural, fundada en el mismo orden de la creación. El Siervo de Dios Juan Pablo II, en el incipit de la Encíclica Fides et ratio escribe: "La fe y la razón son como las dos alas, con las que el espíritu humano se alza hacia la contemplación de la verdad”. La fe está abierta al esfuerzo de la comprensión por parte de la razón; la razón, a su vez, reconoce que la fe no la mortifica, al contrario, la empuja hacia horizontes más amplios y elevados. Se inserta aquí la perenne lección de la teología monástica. Fe y razón, en diálogo recíproco, vibran de alegría cuando ambas están animadas por la búsqueda de la íntima unión con Dios. Cuando el amor vivifica la dimensión orante de la teología, el conocimiento, adquirido por la razón, se engrandece. La verdad se debe buscar con humildad, acogida con estupor y gratitud: en una palabra, el conocimiento crece sólo si se ama la verdad. El amor se convierte en inteligencia y la teología auténtica, sabiduría del corazón, que orienta y sostiene la fe y la vida de los creyentes.

Oremos por tanto para que el camino del conocimiento y de la profundización de los Misterios de Dios sea siempre iluminado por el amor divino.

lunes, 19 de octubre de 2009

UNA MIRADA INOLVIDABLE







A PROPOSITO DE LA AUDIENCIA DEL PASADO MIERCOLES 14 DE OCTUBRE.






Aprovechando que aquel miercoles se cancelo el curso de la manana, y con la presencia del P. Neil, hemos tenido la posibilidad de estar lo mas cerca del Santo Padre en la audiencia, llevado a cabo en la Plaza de San Pedro, por la gran cantidad de fieles peregrinos que, como todos, queriamos escuchar y rezar junto al Santo Padre. Siempre se ha de soportar ya sea el calor o en este caso el frio, para estar en la audiencia, cuando se realiza en la Plaza de San Pedro. Es la tercera vez que participo en estas audiencias y hoy puedo decir que el Santo Padre me ha visto. Es muy especial en este sentido Su Persona. Fija la mirada en todos y es una mirada que manifiesta de modo especial el conocimiento personal en cada uno. Al terminar la Audiencia hemos esperado algo, mientras saludaba, como siempre lo hace, a las personas especiales que acuden a saludarle. Al terminar, hemos visto como se acercaba el vehiculo que lo transporta. Luego de suburse a ello ha girado hacia nosotros y nunca le habia tenido tan cerca como esa vez. Puedo decir que me ha visto. Ha sido una emocion muy especial. Queria tocarle pero no fue posible porque tenia ante mi a otras personas. Me he subido sobre una silla y sin importarme a quien tenia detras, le he visto pasar. Mientras paso le he gritado: "Santo Padre: le queremos y rezamos por Usted desde Guatemala", "Nuestros seminaristan le encomiendan cada dia". Me ha escuchado y mientras fijo su mirada en quien le estaba gritando. Algo similar hizo el P. Neil en otro puesto. En esta audiencia he encomendado a todos los amigos y conocidos sacerdotes.

sábado, 17 de octubre de 2009

INAUGURACION EN EL INSTITUTO PATRISTICO AUGUSTINIANUM

EL CORO INTERUNIVERSITARIO DE ROMA INTERPRETANDO: EL CREDO, TU EST PETRUS Y EL AVEMARIA.

EN SU ORDEN SE APRECIA EN LA DERECHA AL CARNENAL AGOSTINO VALLINI (Vicario del Papa en la Diocesis de Roma), EN EL CENTRO AL CARDENAL RAFFAELE FARINA, HOMENAJEADO, Y EN LA IZQUIERDA AL P. ROBERT PREVOST, osa (Prior General de la Orden de San Agustin.




DOCTORADO "HONORIS CAUSA" IN TEOLOGIA Y CIENCIA PATRISTICA



AYER, EN UN ACTO SOLEMNE, HA TENIDO LUGAR LA INAUGURACION OFICIAL DEL XL ANNO ACADEMICO DEL INSTITUTO. PARTE CENTRAL DE LA CEREMONIA FUE LA ATRIBUCION DEL DOCTORADO "HONORIS CAUSA" EN TEOLOGIA Y CIENCIA PATRISTICA A SU EMINENCIA REVERENDISIMA EL SEGNOR CARDENAL RAFFAELE FARINA, S.D.B. (Archivista y Bibliotecario de la Santa Iglesia Romana).



EN LA CEREMONIA NOS HA DELEITADO EL CORO INTERUNIVERSITARIO DE ROMA, CON TRES SUCULENTAS PIEZAS: EL CREDO, "TU EST PETRUS" Y EL AVEMARIA, TODOS EN LATIN. LAS VOCES HAN SIDO POLIFONICAS.



AL FINAL DE LA CEREMONIA HA TOMADO LA PALABRA EL CARDENAL FESTEJADO QUE MANIFESTO SU AGRADECIMIENTO A TAL HONOR.

viernes, 16 de octubre de 2009

AGRADECIMIENTO AL PADRE NEIL POR SU VISITA EN ROMA

AGRADECIMIENTO AL P. NEIL
NOS HA DADO MUCHA ALEGRIA HABER TENIDO LA VISITA DEL P. NEIL CONTRERAS EN ROMA. NOS HEMOS VISTO Y HEMOS PASADO UNOS MOMENTOS MUY ALEGRES EN SU COMPANIA. LE DECEAMOS UN FELIZ RETORNO A GUATEMALA. HEMOS ENVIADO NUESTROS SALUDOS AFECTIVOS A TODOS LOS CONOCIDOS, AMIGOS, QUE SE ENCONTRARA Y CON QUIENES COMPARTIRA SUS VIVENCIAS EN ESTOS DIAS QUE HA DISFRUTADO DE ESTE VIAJE. NOS HA HABLADO TAMBIEN DE SUS DIAS PASADOS EN ESPANA JUNTO CON NUESTROS AMIGOS P. ANGEL, P. LUIS Y P. MIGUEL ANGEL.
ARRIVEDERCI P. NEIL Y OJALA EL VIAJE HAYA SALIDO BIEN.






Ha finalizado su peregrinacion en Roma recibiendo la bendicion del Santo Padre, a quien ha podido ver y estar en la Audiencia del pasado Miercoles 14 de octubre.
El P. Neil descansando en la Plaza de la Iglesia de Santa Clara en Asis. Ha podido visitar Asis, para rezar junto a la tumba de San Francisco.

El P. Neil en sus primeros dias de llegado a Roma. Hemos visitado la Tumba de San Pedro.
En la foto junto al P. Tulio y al P. Francisco.



martes, 13 de octubre de 2009

CADA UNO EN DISTINTAS UNIVERSIDADES

ESTA ES LA FACHADA DE LA UNIVERSIDAD PONTIFICIA GREGORIANA.
EN ELLA SE FORMAN INTELECTUALMENTE CIENTOS DE CRISTIANOS, EN SU MAYORIA SACERDOTES. NOS DA MUCHO ORGULLO SABER QUE DENTRO DE ESOS CIENTOS DE PERSONAS SE ENCUENTRA UNO DE ELLOS, EL P. FRANCISCO, DEL PRESBITERIO DE SOLOLA CHIMALTENANGO PARA TERMINAR SU LICENCIATURA EN ESPIRITUALIDAD.
LE ANIMAMOS MUCHO PARA QUE EN ESTA ETAPA FINAL PUEDA DAR LO MEJOR. QUEDA POCO. ANIMO PUES.
ESTE ES EL INTITUTO PATRISTICO AUGUSTINIAMUM.
AQUI DEBO FRECUENTAR POR UN TIEMPO.
HE COMENZADO APENAS AYER, LUNES 12, ME HE ENCOMENDADO
DE MODO ESPECIAL A LA VIRGEN DEL PILAR.
CON LA AYUDA DE DIOS ESPERO HACER LAS COSAS DE LA MEJOR MANERA POSIBLE.


ESTA OTRA ES LA FACHADA DE LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD DE LA SANTA CRUZ.
EN ELLA HA COMENZADO A FORMARSE NUESTRO QUERIDO Y RECORDADO P. TULIO OMAR, EN LA CIENCIA LITURGICA. ESTA ES SU SEGUNDA SEMANA DE ESTUDIOS. TAMBIEN LE ANIMAMOS. AUN EN SUS PRIMEROS DIAS DE ATERRIZAJE, MUCHAS DIFICULTADES SE DEBE SEGUIR SUPERANDO, PERO CONFIAMOS EN QUE SABRA AFRONTARLAS, COMO SIEMPRE LO HA HECHO. ANIMO QUE HAY MUCHA GENTE BUENA QUE ENCOMIENDA.

A PROPOSITO DEL SINODO DE AFRICA

HEMOS COMENZADO A LO QUE ESTAMOS EN ROMA Y EN UNION CON LOS DECEOS Y SENTIMIENTOS DEL SANTO PADRE.

El pasado sabado 10 de octubre el Santo Padre presidio el rezo del Santo Rosario junto con los participantes del Sinodo de Africa que se esta desarrollando en el Vaticano y los estudiantes universitarios, principalmente africanos, a quienes dirigio una exhortacion muy especial. Muy apropiado tambien para nosotros que hemos comenzado cada uno en distintas universidades, el tiempo de formacion cientifica teologal. El P. Francisco, entrando de lleno en la elavoracion de su tesis de licenciatura en Espiritualidad; El P. Tulio, desde la semana pasada sus primeros dias en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz profundizando sobre la Liturgia;y Yo el lunes pasado en el Instituto Augustinianum, comenzando en este mundo apasionado de los Santos Padres de la Iglesia. Con estas palabras de peticion del Santo Padre, cada uno, afrontando las distintas dificultades, pero con mucha ilusion, estamos ya de lleno en este tiempo especial de preparacion intelectual, para el bien de Nuestra Iglesia. Siempre nos encomendaos a sus oraciones.

Traigo a considerar un parrafo que el Santo Padre dirigio el sabado pasado, desde el Aula Pablo VI:

"Deseo subrayar lo importantes que son la formación de los jóvenes intelectuales y la colaboración científica y cultural entre los ateneos para proponer y alentar un desarrollo humano integral en África y en los demás continentes. En este contexto, a vosotros, queridos jóvenes he encomendado idealmente la Encíclica Caritas in veritate, en la que exhorto sobre la urgencia de elaborar una nueva síntesis humanística (cfr. nº 21) que vuelva a anudar los lazos entre la antropología y la teología. Meditando sobre los misterios del Rosario, hemos encontrado una vez más el verdadero rostro de Dios, que en Jesucristo nos revela su presencia en la vida de cada pueblo. El Dios de Jesucristo camina con el hombre: y gracias a Él es posible construir la civilización del amor (cfr. ivi, 39). Queridos universitarios de Roma y de África, os pido que seáis, en la Iglesia y en la sociedad, operadores de la caridad intelectual, necesaria para afrontar los grandes desafíos de la historia contemporánea. En las universidades sed sinceros y apasionados buscadores de la verdad, construyendo comunidades académicas de alto nivel intelectual, en las que sea posible ejercer y gozar de esa racionalidad abierta y amplia, que abre el camino al encuentro con Dios. Que sepáis crear puentes de colaboración científica y cultural entre los distintos ateneos, sobre todo con los africanos. A vosotros, queridos estudiantes africanos, os dirijo una especial invitación a vivir el tiempo del estudio como una preparación a desempeñar un servicio de animación cultural en vuestros países. La nueva evangelización en África cuenta también con vuestro generoso esfuerzo."

lunes, 5 de octubre de 2009

ENTREVISTA CON MONS. GONZALO

SALUDOS A TODOS. UNA ENTREVISTA INTERESANTE DESDE LA "CASA DE CURSILLO" EN PANAJACHEL. PUEDEN CONFRONTAR EN LA DIRECCION DE PRENSA LIBRE, EDITADO EN LA REVISTA "DOMINGO" (4/Oct/2009)





El obispo enamorado de la doctrina socialLa Iglesia enfrenta hoy retos mucho más grandes de los que puede haber encontrado en otro momento de su historia.
por Viviana Ruiz fotos: Hugo Navarro

Un prelado de una pieza, de cabellera cana, ojos pequeños y vivarachos, que sonríe siempre que puede. Moderado en su tono de voz y firme en sus convicciones. Orgulloso de sus raíces, pero, sobre todo, enamorado de la Doctrina Social de la Iglesia. Esta descripción corresponde a monseñor Gonzalo de Villa —hijo de inmigrantes españoles que se nacionalizaron guatemaltecos— que hoy dirige la Diócesis de Sololá-Chimaltenango.De aquel acento ibérico ya no queda nada, y es que vivió en Madrid durante su niñez. Solía venir al país durante las vacaciones escolares. Pero no fue sino hasta los 18 años, dos después de haberse planteado por primera vez la vocación sacerdotal, que optó por la ciudadanía guatemalteca. Estudió dos años en la Universidad Rafael Landívar, pero aquel planteamiento que tuvo por el sacerdocio lo condujo al noviciado jesuita, recuerda sentado sobre un sillón azul en la que, desde hace dos años, es su casa, la sede de la diócesis, en plena calle Santander, Panajachel. Tras ordenarse como sacerdote, en 1983, estudió un posgrado en ciencias sociales, en Canadá. Trabajó por muchos años en “una diversidad de ministerios, incluyendo los educativos. “Fui rector y decano de la Landívar. También he participado en muchas investigaciones de temas sociales. Apoyé, de alguna manera, al proceso de paz”, relata, al ver por encima de sus lentes y sin un dejo de jactancia en sus palabras.Además, se ha involucrado en varios foros de proyección ciudadana, lo que sin duda le ha acarreado dificultades. Sin embargo, dice: “Supongo que alguna vez ha habido —problemas—, pero no que yo sepa. He tratado de ser cuidadoso, porque no me estoy solamente representando a mí, sino a la Iglesia. Trato de aportar serenidad al debate. No he buscado ni buscaré la polémica en el sentido barato, pero sí intento arrojar análisis a problemas coyunturales. He tratado de cuidarme para no decir tonterías ni improvisaciones, pues, a veces, la posibilidad de contribuir desaparece por una frase mal dicha”.Y con la misma sencillez que narra esto, habla de la Iglesia, la fe y los problemas de este país al que ahora llama suyo.

Acaba de cumplir dos años frente a esta diócesis, ¿cómo ha sido la experiencia?

Estoy muy contento. Ha sido una experiencia muy bonita y muy enriquecedora, porque me he sentido bien recibido. Mi encuentro con la gente, las parroquias, visitar aldeas… La realidad de la provincia no la conocía mucho, pero, ahora, después de dos años, ya puedo decir que la conozco bastante bien. Mi labor como obispo no se suscribe al derecho canónico formal de la Iglesia, sino en todos los ámbitos. Si tuviera que resumirlo en una sola palabra digo que ser obispo es ser llamado a ser pastor, tratar de seguir el ejemplo y actitudes del Señor Jesús.

Ahora que lo menciona, ¿qué quiere Dios para nosotros?

Acabamos de tener un retiro con los sacerdotes de la comunidad, sobre la conversión, y el padre que lo tuvo a su cargo dijo una frase que me pareció importante, y con la cual estoy completamente de acuerdo. “Dios quiere nuestra conversión, pero Él te quiere convertir, no cambiar. Dios reconoce quiénes somos y nos quiere a su servicio. Es decir, Dios quiere nuestra autenticidad no nuestra hipocresía”.

Ese llamado al servicio lo llevó al sacerdocio. ¿Cuándo decidió emprender ese camino?

Desde muy niño. Tenía 6 ó 7 años cuando escuché el llamado. Pero lo sentí con mucho más fuerza a los 16. Cuando decidí radicarme en Guatemala; a los 18, estudié dos años en la Universidad Rafael Landívar, pero me salí para ingresar al noviciado. Nunca he dudado de mi vocación, solamente esperé el tiempo debido.

¿Cómo reaccionaron sus padres a su firmeza de convertirse en sacerdote?
Mis padres eran respetuosos. A mi padre le costó algo. Mi madre creo que tuvo una mezcla entre costarle o no, pero tampoco le disgustó. Ella nunca me vio ordenado como sacerdote; murió antes. Mi padre sí, él falleció hace ocho años.
—María Teresa Vásquez de Villa, quien trabajaba en la oficina de trámites migratorios, murió el 31 de enero de 1980, cuando la Policía allanó e incendió la Embajada de España en Guatemala; 38 personas más fallecieron ese día—.

¿Por qué se decidió por la orden jesuita, tuvo que ver, quizá, su interés social?

Porque mi relación con la Iglesia siempre fue con los jesuitas, era lo más conocido por mí. Claro que también es verdad que la Compañía ha tenido siempre en su historia, y dentro de la historia de la Iglesia, un valor, como diría San Ignacio, al ministerio letrado… Pensar y aportar a la Iglesia no solo desde el actuar o desde administrar sacramentos, sino desde reflexionar cristianamente sobre los problemas del mundo o darle un lugar a la filosofía y los pensamientos sociales y políticos, lo cual ha llenado mis expectativas.Estuve en el seminario en 1974. Me ordené en 1983. Era una época del mundo y de la Iglesia en la que había muchas incertidumbres, polémicas y prejuicios. Yo, con el paso del tiempo, he hecho síntesis de los elementos más importantes de mi vida, y uno de ellos ha sido buscar la verdad, pero también ponerla en práctica, y esto es importante dentro de nuestra organización. Hay muchos problemas que tienen perspectivas complejas y que acercarse a la solución pasa por reconocer su complejidad: sociales, personales, psicológicos, históricos…

En esa búsqueda de la verdad y ponerla en práctica, ¿ha tenido detractores?

Bueno, el dicho aquel que dice: “No soy monedita de oro...”, pues, como que es cierto. Pero en general me atrevo a decir que he tenido más amigos que enemigos, y más personas que me respetan de las que me odian o desprecian. En eso no es que yo haya querido andar por la vida buscando aplausos o aceptación. He tratado de ser responsable para no ofender innecesariamente, y si tengo que demostrar una diferencia de opinión, demostrarla de una manera que no hiera sentimientos. Es decir, ese buscar el respeto sin ofender ha sido un código muy importante en mi vida. Hay que hacer buen uso de la palabra, con respeto y sin hipocresía, y con mucha valentía.
¿Cuándo ha sentido frustración?

Cuando me piden que interceda como obispo en un conflicto, pero ninguna de las partes ven vinculantes mis decisiones. Ante ciertas pugnas locales uno se puede sentir muy impotente. Uno trata de convencer, de armarse de paciencia, uno propone soluciones, pero no siempre se logran. Pero también he tenido diálogos fecundos, diálogos que llegan a acuerdos, a felices términos.

Para llegar a esos buenos términos, ahora que dirige esta diócesis, ¿ha aprendido un idioma maya?

Lamento decir que no. Es verdad que he utilizado frases, leo párrafos, pero no lo hablo. Reconozco la gran importancia de los idiomas mayas y no solo en la cultura de la gente indígena, sino en la vida de la Iglesia Católica de nuestra diócesis, pero aquel dicho que dice: “Lobo viejo no aprende a hablar...”, (risas).
Según su opinión, ¿la Iglesia Católica ha cumplido con la humanidad?

La Iglesia intenta responder cómo le ha tocado a ella en toda su historia, cómo actualizar el evangelio y el mensaje del Señor a nuevas culturas, a nuevas realidades, a nuevos problemas. Hay cosas que son inmutables. Hay una frase que dijo el papa Benedicto XVI en la inauguración del Sínodo de los Obispos del año pasado sobre el tema de la palabra de Dios, y que fue justo en los días del crack financiero en Estados Unidos. Él expresó: “La palabra de Dios permanece para siempre, no así Wall Street”. Es decir, la Iglesia tiene temas que son por su naturaleza para siempre, pero los vive en la historia y, por lo tanto, tiene el reto de evangelizar en circunstancias diversas.Evidentemente, ha habido enormes cambios en la percepción de la gente a nivel mundial sobre una serie de aspectos fundamentales de la organización básica de la sociedad, y temas que eran impensables hace dos o tres siglos y que, pues, ahí están. Hay y ha habido avances muy importantes, y yo creo que la Iglesia ha buscado, a veces en forma lenta, como toda institución milenaria, responder a ese reto fundamental de lo que ella es, y hacer que su misión se cumpla en el mundo en las circunstancias y en las generaciones actuales. Es decir, mal haría en pretender imponer que los feligreses tuvieran la mentalidad de aquellos que vivieron en el siglo XIII para poder vivir de acuerdo con la Iglesia, y por eso, todos esos esfuerzos que ha planteado, como el Concilio del Vaticano II para acá, han buscado la actualización sin olvidar los mandatos, y uno de ellos es la evangelización; anunciar la buena noticia a todos los pueblos y cómo hacerlo en cada población, en cada lugar. Es ahí donde creo que la Iglesia enfrenta retos muchos más grandes de los que pudo haber encontrado en otro momento de su vida.

¿Quién se acopla a quién, la Iglesia a los feligreses o viceversa?

El mensaje de la Iglesia tiene que ser pertinente, tiene que ser actual. Pero de quién se amolda a quién es lo mismo que pasa dentro de un matrimonio. La Iglesia tiene que incidir, y si no lo logra es que no está haciendo bien las cosas. Pero, por otro lado, si la humanidad actúa como un adolescente cuando se le dice que algo le hace bien, hace lo contrario y lo rechaza... pues todo padre de familia entenderá la posición de la Iglesia.

La Iglesia Católica tiene muchos detractores ¿qué piensa al respecto?

Eso es verdad, pero también lo es que hay temas que por su naturaleza, venden. Creo que la búsqueda de cultivar el morbo se está volviendo una moda. ¿Por qué me intereso en escribir algo? ¿Por intelectualidad, para dar a conocer la verdad? ¿Por dejarse llevar por una pincelada y a partir de esta juzgar de una manera definitiva y resumir toda una historia en una frase? ¿Por el interés que tengo de solamente decir medias verdades?, que hay quienes dicen que es la peor de las mentiras. La Iglesia se compone de hombres y mujeres pecadores y, entonces, es verdad que se le puede juzgar por hechos no muy buenos. Pero hay que recordar que esta Iglesia tiene dos mil años de historia, y, por lo tanto, puede que sea fácil hilvanar datos del siglo X con otros del siglo XII y con otros del siglo XVI y, con base en eso, escribir una novela de mentira ficción, como el Código Da Vinci, por poner un ejemplo. Y no es que la Iglesia no quiera reconocer que ha habido a lo largo de su historia muchas personas que al nombre de esta institución han actuado mal. ¿Se ha protegido a personas? Sí, yo creo que ha pasado. Pero eso ocurre en cualquier tipo de corporaciones, como en la Presidencia de Estados Unidos o en la historia de un periódico. Hay otros que tienen como principio el prejuicio y otros tienen un odio sistemático y visceral contra la Iglesia, por lo que si yo odio tanto a la Iglesia y encima no soy tonto, hilvanaré de la mejor manera todos los detalles para hacerle daño con toda la intención de ofender. Entre los detractores hay quienes han intentado hacer una investigación profunda, pero la mayoría se deja ir por hechos aislados.

¿Los detractores actúan siempre con buena voluntad?

No, no lo creo. En los últimos meses han salido a la luz casos de sacerdotes involucrados en hechos fuera de las normas de la Iglesia.El problema de pedofilia, por mencionar algo, se ha dado a conocer más en Estados Unidos, claro, debido al mismo sistema de administración de justicia que practican y que ha hecho que por una parte no solo tenga que ver en el hecho de cómo juzgar a alguien, sino cuánto dinero recibirá a cambio. En otros lados no están presentes los US$2 millones y, por lo tanto, la búsqueda de justicia no tiene tanta importancia ni para la sociedad ni, muchas veces, para la víctima. Pero, sin duda, la Iglesia en ese tema ha sido en los últimos años purificada y ha reconocido que ha habido hechos de sacerdotes que han actuado de una manera errónea; a estos se les ha condenado, tanto por el papa Juan Pablo II como por Benedicto XVI. La sociedad tiene el derecho de pegar el grito en el cielo cada vez que pase un suceso fuera de las normas, pero también lo es que no debe dar brochazos y pretender que se trata de un Picasso, hay que hablar la verdad con fundamentos y con profesionalismo. La búsqueda de la verdad debe prevalecer siempre.

La Iglesia Católica aún tiene mucha injerencia en la política.

Cuando la Iglesia ha tratado de tener una injerencia no ha sido por deseos políticos o de tratar de tener protagonismo, sino por principios que la Iglesia sostiene que tienen relevancia pública. Hay quienes están políticamente de acuerdo o no, y sacan provecho de ello. La Iglesia, creo, no tiene el interés de ser una entidad que busque estar metida en la política, pero sí busca la claridad de decir: tengo el derecho de expresar lo que no considero que esté correcto. Tiene un peso, pero es un peso moral.

—Después de un par de horas de charla, monseñor comenta que debía haber participado en un programa radial. “Es martes, día de audiencias, así que comprenderán que aún tengo mucho trabajo”, dice—.
Trayectoria

Medallista en física en las Olimpiadas de la Ciencia 1998, organizado por la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac).
Licenciatura en física aplicada por la Usac. Tesis: Acústica ambiental (2000).
Doctorado en física por la Universidad Humboldt de Berlín, Alemania, con la especialidad en la entropía del fenómeno del Niño (2004).
Estudia una maestría en Matemática Financiera, por la Universidad de Oxford, Inglaterra (desde el 2006 al presente año).
En la actualidad trabaja en la industria financiera como consultor matemático, en la compañía d-fine GmbH, en Fránkfort, Alemania (desde el 2004).