martes, 14 de junio de 2011

FINALIZA LA SEGUNDA ETAPA DE LAS EXPERIENCIA ROMANAS



Tal como he llamado esta página, Vivencia Romanas, hoy, luego de dos años de fatiga y esfuerzos, tengo la satisfacción de haber terminado la segunda etapa de estas experiencia en la Ciudad Eterna: He terminado con los examenes de fin de año. Ha sido especial el encuentro particular, tanto con el griego como con el latino. Ha sucedido de todo relativo al estudio, pero todo ha sido superado. Si Dios quiere ahora resta dar el sprint final. Soy consiente que no será nada facil, pero con la ayuda, siempre de Dios, se logrará. Les coloco dos fotografias que he logrado luego del último examen. Disfruten este panorama particular de la Majestuosa Basilica de San Pedro. Saludos cordiales.

lunes, 13 de junio de 2011

CONVENIO DIOCESANO EN ROMA

El día de hoy, 13 de junio, fiesta de San Antonio de Padua, se llevará a cabo dentro de la Catedral del Obispo de Roma (El Santo Padre), el congreso diocesano anual. Estarán presentes representantes de las parroquias de la diócesis. Hoy a partir de las 19:30 será inaugurado este congreso por el Santo Padre. Estoy enterado además que en nuestra diócesis está por dar inicio también la Asamblea de Pastoral. Encomiendo los frutos de estas actividades, para seguir la tarea misionera-evangelizadora, urgente en nuestro mundo.


(parte superior de la fachada de la Basílica de San Juan Laterano)

(Parte interior)

Fachada de la Basílica

sábado, 11 de junio de 2011

VENI, CREATOR SPIRITUS...;

Llegados al final del Tiempo Pascual, acompañados por Jesús Resucitado, imploro al Espiritu Santo para que ilumine las mentes de todos en la Iglesia y sea El quien llene de Gracia los corazones de los hombres creados por amor y lleguemos todos juntos a gozar en plenitud del Reino de Dios Padre.


(Basílica de San Pedro, Roma)

"El Espiritu Santo es origen de la santificación, luz inteligible que a toda potencia racional confiere cierta iluminación para buscar la verdad. Inaccesible por naturaleza, pero alcanzable por benignidad. Todo lo llena con su poder, pero sólo es paricipable por los que son dignos. No todos participan de Él en la misma medida, sino que reparte su fuerza en proporción a la fe. Simple en esencia, múltiple en potencia. Está presente por entero en cada cosa, y todo en todas partes. Se divide sin sufrir daño, y de Él participan todas permaneciendo íntegro. Así como el rayo de sol alumbra la tierra y el mar y se mezcla con el aire, pero se entrega al que lo disfruta como si fuera para él solo;


(Cátedra de San Pedro, Basílica, Roma)

así también el Espíritu Santo infunde la gracia suficiente e íntegra en todos los que son aptos para recibirle, ya sean muchos o uno solo; y los que de Él participan, le gozan en la medida que les es permitido por su naturaleza, no en cuanto a Él le es posible".

martes, 7 de junio de 2011

HOY, 7 DE JUNIO

como un año muy, pero muy especial, el segundo que paso aqui en Roma, lejos de la cercania de los seres queridos y amigos entrañables, agradesco a Dios por su infinita Bondad y vivo, especialmente este dia, con estos sentimientos de gratitud por el Don del Sacerdocio: celebro mi octavo aniversario de Ordenación Sacerdotal.
Luego de un agotador examen de Griego, finalmente superado, me introducí en la Basílica para rezar a Dios y seguir pidiendo su Gracia que nos sostiene en este Ministerio. Revivo aquella emoción vividos junto a mi familia y tantos buenos amigos de aquel dia 7 de junio del 2003, en nuestra recordada Catedral de Sololá, bajo los pies de Nuestra Señora de la Asunción.
Mil gracias por su cercania a través de sus oraciones.

(Junto a Monseñor Gonzalo, en la Plaza de San Pedro, el dia de la Beatificación de Juan Pablo II)

sábado, 4 de junio de 2011

LA ASCENCION DEL SEÑOR AL CIELO

Así lo dejó escrito San Lucas: "Lo vieron levantarse, hasta que una nube se lo quitó de la vista (...)" -y luego la promesa de los angeles- "El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéi visto marcharse" (Cf. Act 1, 1-11.)

"Así como la Resurrección del Señor fue para nosotros causa de alegria en la solemnidad pascual, así su Ascención a los cielos es causa del gozo presente, ya que nosostros recordamos y veneramos debidamente este día, en el cual la humildad de nuestra naturaleza, sentándose con Jesucristo en compañia de Dios Padre, fue elevada sobre los órdenes de los ángeles, sobre toda la milicia del cielo y la excelsitud de todas las potestades (Ef 1, 21)" (S. León Magno, Cf. Sermón 74 1-2)



jueves, 2 de junio de 2011

PREPARACIÓN A LA SOLEMNIDAD DE LA ASCENCIÓN DEL SEÑOR AL CIELO


Será este próximo domingo 05 de Junio. Les propongo leer la parte final del libro Jesús de Nazaret II del Papa Benedicto XVI, el Oficio de lecturas de estos dias, para vivir de la mejor manera esta Soleminad, con la cual finalizan los dias de Nuestro Señor, presente fisicamente y visiblemente entre los hombres, iniciando así la espera de su Segunda venida. Tiempo de la Iglesia.

Les comparto los siguientes textos seleccionados.

¿Cómo no echarlo en falta?

"Siempre me ha parecido lógico y me ha llenado de alegría que la Santísima Humanidad de Jesucristo suba a la gloria del Padre, pero pienso también que esta tristeza, peculiar del día de la Ascensión, es una muestra del amor que sentimos por Jesús, Señor Nuestro. El, siendo perfecto Dios, se hizo hombre, perfecto hombre, carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre. Y se separa de nosotros, para ir al Cielo. ¿Cómo no echarlo en falta?"
Es Cristo que pasa, 117

La fiesta de la Ascensión del Señor nos sugiere también otra realidad; el Cristo que nos anima a esta tarea en el mundo, nos espera en el Cielo. En otras palabras: la vida en la tierra, que amamos, no es lo definitivo; pues no tenemos aquí ciudad permanente, sino que andamos en busca de la futura (Heb XIII, 14) ciudad inmutable.
Es Cristo que pasa, 126

"Pensemos ahora en aquellos días que siguieron a la Ascensión, en espera de la Pentecostés. Los discípulos, llenos de fe por el triunfo de Cristo resucitado y anhelantes ante la promesa del Espíritu Santo, quieren sentirse unidos, y los encontramos cum María matre Iesu, con María, la madre de Jesús. La oración de los discípulos acompaña a la oración de María: era la oración de una familia unida."
Es Cristo que pasa, 141

¡Cristo vive!
"¡Vive junto a Cristo!: debes ser, en el Evangelio, un personaje más, conviviendo con Pedro, con Juan, con Andrés..., porque Cristo también vive ahora: “Iesus Christus, heri et hodie, ipse et in sæcula! —¡Jesucristo vive!, hoy como ayer: es el mismo, por los siglos de los siglos."
Forja, 8

"Jesús se ha ido a los cielos, decíamos. Pero el cristiano puede, en la oración y en la Eucaristía, tratarle como le trataron los primeros doce, encenderse en su celo apostólico, para hacer con El un servicio de corredención, que es sembrar la paz y la alegría. Servir, pues: el apostolado no es otra cosa. Si contamos exclusivamente con nuestras propias fuerzas, no lograremos nada en el terreno sobrenatural; siendo instrumentos de Dios, conseguiremos todo: todo lo puedo en aquel que me conforta. Dios, por su infinita bondad, ha dispuesto utilizar estos instrumentos ineptos. Así que el apóstol no tiene otro fin que dejar obrar al Señor, mostrarse enteramente disponible, para que Dios realice —a través de sus criaturas, a través del alma elegida— su obra salvadora."
Es Cristo que pasa, 120

"Agiganta tu fe en la Sagrada Eucaristía. —¡Pásmate ante esa realidad inefable!: tenemos a Dios con nosotros, podemos recibirle cada día y, si queremos, hablamos íntimamente con El, como se habla con el amigo, como se habla con el hermano, como se habla con el padre, como se habla con el Amor."
Forja, 268

Oh Jesús..., fortalece nuestras almas, allana el camino y, sobre todo, embriáganos de Amor!: haznos así hogueras vivas, que enciendan la tierra con el divino fuego que Tú trajiste."
Forja, 32

Apostolado
"Leamos otra vez el texto conocido, que es siempre nuevo y actual: a mí se me ha dado toda potestad en el Cielo y en la tierra; id, pues, e instruid a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todas las cosas que yo os he mandado. Y estad ciertos que yo estaré continuamente con vosotros hasta la consumación de los siglos (Mt XXVIII, 18-20)."
Amar a la Iglesia, 29


"Aún resuena en el mundo aquel grito divino: "Fuego he venido a traer a la tierra, ¿y qué quiero sino que se encienda?" —Y ya ves: casi todo está apagado...
¿No te animas a propagar el incendio?"

Camino, 801


miércoles, 1 de junio de 2011

EN SINTONIA CON LAS AUDIENCIAS DEL SANTO PADRE...


¡cuánto se puede aprender!. Sus cualidades intelectuales relucen en cada una de las catequésis que pronuncia los miércoles. Seguirlas, no cabe duda que logrará alimentar, con sana doctrina, la vida cristiana. Desde el pasado 11 de mayo las catequésis están centradas en el tema de la Oración; invitaba en ese entonces con estas palabras:

"Queridos hermanos y hermanas, aprendamos a estar más tiempo delante de Dios, al Dios que se ha revelado en Jesucristo, aprendamos a reconocer en el silencio, en la intimidad de nosotros mismos, su voz que nos llama y nos reconduce a la profundidad de nuestra existencia, a la fuente de la vida, al manantial de la salvación, para hacernos ir más allá de los límites de nuestra vida y abrirnos a la medida de Dios, a la relación con Él que es Infinito Amor."

El día de hoy, con un clima agradable, el Santo Padre se hizo aparecer entre la multitud que lo esperaba. Presentó a Moisés, figura apasionante en el Antiguo Testamento como un hombre de oración y ya casi al final, hizo una interpretación manifestando como los Santos Padres vieron en Moisés la prefiguración del enaltecimiento de Jesucristo en la cruz. Les coloco este particular y luego les dejo para que puedan leer toda la catequésis, que con mucha facilidad lo pueden encontrar utilizando estos medios de comunicación.

"los Padres de la Iglesia han visto una prefiguración de Cristo, que en la alta cima de la cruz realmente esta delante de Dios, no sólo como amigo sino como Hijo. Y no sólo se ofrece - “bórrame”-, sino que con su corazón traspasado se hace “borrar”, se convierte, como dice el mismo san Pablo, en pecado, lleva consigo nuestros pecados para salvarnos a nosotros: su intercesión no es sólo solidaridad, sino que se identifica con nosotros: nos lleva a todos en su cuerpo. Y así toda la existencia de hombre y de Hijo es el grito al corazón de Dios, es perdón, pero un perdón que transforma y renueva.

Creo que debemos meditar esta realidad. Cristo está delante del rostro de Dios y reza por mí. Su oración en la Cruz es contemporánea a todos los hombres, contemporánea a mí: Él reza por mí, ha sufrido y sufre por mí, se ha identificado conmigo tomando nuestro cuerpo y el alma humana. Y nos invita a entrar en su identidad, haciéndonos un cuerpo, un espíritu con Él, porque desde la alta cima de la Cruz, Él no ha traído nuevas leyes, tablas de piedra, sino que se ha traído a sí mismo, su cuerpo y su sangre, como nueva alianza. Así nos hace consanguíneos a Él, un cuerpo con Él, identificado con Él. Nos invita a entrar en esta identificación, a estar unidos a Él en nuestro deseo de ser un cuerpo, un espíritu con Él. Oremos al Señor para que esta identificación nos transforme, nos renueve, porque el perdón es renovación y transformación."