



Con la Eucaristía, dijo luego el Santo Padre, y "sin ilusiones, sin utopías ideológicas, nosotros caminamos por las calles del mundo, llevando dentro de nosotros el Cuerpo del Señor, como la Virgen María en el misterio de la Visitación".
El Papa concluyó recordando la promesa de Cristo "Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo" y dio gracias al Señor "por tu fidelidad, que sostiene nuestra esperanza. Quédate con nosotros, porque ya es tarde".
Fué particular el ejemplo que utilizó de los niños que necesitan aprender a expresar sus sentimientos, emociones y necesidades con palabras y actitudes propios de sus padres, lo mismo sucede en la oración de los Salmos: "Se nos dan para que nosotros aprendamos a dirigirnos a Dios, a comunicarnos con Él, a hablarle de nosotros con sus palabras, a encontrar un lenguaje para el encuentro con Dios. Y, a través de estas palabras, será posible también conocer y acoger los criterios de su actuación, acercarse al misterio de sus pensamientos y de sus caminos (cfr Is 55,8-9), y así crecer cada vez más en la fe y en el amor"
"Sero te amavi, pulchritudo tam antiqua et tam nova, sero te amavi et ecce intus eras et ego foris..."Antes de celebrar la Fiesta de Jesucristo presente en la Santa Eucaristia, El Corpus Christi, celebraremos este domingo la Solemnidad de la Santísima Trinidad: Tres Personas y una sola Sustancia.
En la formación del Dogma Trinitario ha sido particular y providencial la figura de San Atanasio. Si pueden leer algo de su vida, verán la valentía que tuvo para defender y explicar lo que sabemos sobre el Misterio de Dios. Les comparto este maravilloso cuadro del Greco; se encuentra en el Museo del Prado, Madrid, España. Les deceo una buena celebración a todos.
El Greco (1541–1614)

