He podido participar en la Eucaristia celebrada por el Santo Padre, en la Basilica de San Pedro en ocasion de celebrar el bicentenario de la independizacion de los pueblos latinoamericanos. En una celebracion solemne, dentro de la liturgia, sobresalio algunos intervenciones del coro que interpreto, en su momento, la misa conocida asi "criolla", dandole un sabor propio de latinoamerica. La liturgia toda fue en honor de la Virgen de Guadalupe y de esta forma la Iglesia Entera, presidida por su Pastor Universal, elevo la accion de gracias a Dios por todo el continente de la Esperanza, donde el 40% de los catolicos se encuentra alli. Como un detalle particular, en su homilia, al inicio, el Papa se refirio a la Virgen como la flor preparada por Dios de cuyo fruto ha venido el Hijo de Dios, y de cuya carne se alimenta toda la Iglesia. Quiso de esta forma el Santo Padre encomendar el trabajo apostolico a la Emperatriz de America.
De modo particular quise colocar bajo los mantos de la Virgen el futuro de la Iglesia en Guatemala. Particular agradecimiento por las recientes ordenaciones llevadas a cabo en la Diocesis de Solola Chimaltenango. Encomende a Ella cada uno de los sacerdotes, para que nos vea cada momento como a San Juan Diego.

