domingo, 25 de marzo de 2012

"CREA EN MI, OH DIOS, UN CORAZON PURO"

Gozando de la presencia de miles de fieles en Mexico en la Eucaristia del dia de hoy el Santo Padre pronunció una maravillosa homilia en la que resaltó la necesidad de buscar la verdadera conversión del corazón humano en estos ultimos dias de cuaresma.
En una de las fotografias que coloco el gesto particular del Papa de llevar el Charro mexicano hace ver su cariño por todo el pueblo mexicano. Sigamos encomendando los frutos espirituales de esta visita.

“Un corazón puro, un corazón nuevo, es el que se reconoce impotente por sí mismo, y se pone en manos de Dios para seguir esperando en sus promesas”.

Que impactante expresión: "reconocerse impotente por nosotros mismo" y descubrir la maravilla de la Acción de Dios, su Gracia para encausar nuestra debil voluntad, a su Voluntad.


"HE VENIDO PARA QUE SIENTAN MI AFECTO..."

La maravilla de los medios de comunicación nos permitan tomar parte de esta experiencia maravillosa que se vive en Mexico con la presencia del Santo Padre. Han resaltado la ternura y afecto especial que el Papa esta expresando en esta visita para la Iglesia en Mexico, en particular a todos los niños, el dia de ayer. Algunas de sus palabras fueron las siguientes:

"He venido para que sientan mi afecto. Cada uno de ustedes es un regalo de Dios para México y para el mundo. Su familia, la Iglesia, la escuela y quienes tienen responsabilidad en la sociedad han de trabajar unidos para que ustedes puedan recibir como herencia un mundo mejor, sin envidias ni divisiones.

Por ello, deseo elevar mi voz invitando a todos a proteger y cuidar a los niños, para que nunca se apague su sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza.

Ustedes, mis pequeños amigos, no están solos. Cuentan con la ayuda de Cristo y de su Iglesia para llevar un estilo de vida cristiano. Participen en la Misa del domingo, en la catequesis, en algún grupo de apostolado, buscando lugares de oración, fraternidad y caridad. Eso mismo vivieron los beatos Cristóbal, Antonio y Juan, los niños mártires de Tlaxcala, que conociendo a Jesús, en tiempos de la primera evangelización de México, descubrieron que no había tesoro más grande que él. Eran niños como ustedes, y de ellos podemos aprender que no hay edad para amar y servir."



Ver algunas imagenes ayudan a comprender el amor de muchos cristianos católicos de Mexico al Santo Padre, su alegria, simplicidad, afecto. Seguiremos rezando por los frutos de esta visita.